Vomitar con ruedas de molino / #tomksk

Vomitar con ruedas de molino / #tomksk

4 julio, 2018 0 Por Tomas

(recuperado y remasterizado de una de mis Crónicas desde mi Azotea, de octubre 2016)

 

Comulgar con ruedas de molino y consumir con gusto basura cultural ha venido siendo una práctica habitual de nuestras gentes. Ya, allá por 1500 Lope de Vega justificaba el uso de unos contenido poco rigurosos y un lenguaje vulgar, aduciendo la poca o ninguna exigencia del público:  “Y escribo por el arte que inventaron / los que el vulgar aplauso pretendieron, / porque, como las paga el vulgo, es justo / hablarle en necio para darle gusto.

Hoy en pleno auge de la comunicación universal, ubicua e instantánea, comulgar con ruedas de molino sigue siendo una preocupante práctica habitual, que seguimos practicando con gusto. Con mucho gusto.

La advertencia de Lope se convirtió en endémica con la llegada de la televisión allá por los 60, creando una legión de sumisos y crédulos telespectadores que iban (y siguen yendo) por ahí contando increíbles y disparatadas historias aduciendo como prueba irrefutable de su veracidad eso de

.-“Oye, pues lo han dicho en la tele…”.

Desde que los 90 nos trajeron Internet la cosa pasó a ser preocupante. Con dos dedos y un teclado cualquier vecino del tercero segunda puede, sin ningún esfuerzo ni preparación, publicar cualquier cosa en Internet y no solo en su red social de turno sino en un blog o en una revista colaborativa que probablemente tendrá un aspecto y una apariencia que la hacen muy creíble.

Lo de

.-“Lo han dicho en la tele…

se ha convertido en

.-“Lo he visto en Internet…

Cuando escribí esta crónica en 2016, Whatsapp era aún una tímida aplicación de mensajería nacida con un curioso nombre, acrónimo de “What´s up” (¿Qué pasa?) y “app” (aplicación). Hoy Whatsapp, con 60.000 millones de mensajes diarios se ha convertido en el portavoz universal de la incultura, la mentira, la difamación,… y en general de la estupidez humana y evidencia nuestro gusto por tragar con lo que sea. Sí, ya sé que Whatsapp tiene también una gran parte positiva (faltaría más) que la convierte en una magnífica herramienta de trabajo colaborativo y un poderoso medio de relación humana que fortalece amistades, une familias y crea entrañables vínculos, pero ahora estoy hablando de nuestro gusto por esa ruedas de molino que han encontrado en  Whatsapp un excelente medio de propagación.

¿Quién no ha recibido, en alguno de sus grupos de WA una increíble noticia, normalmente negativa, sobre un político, un deportista o un artista… o un desinteresado consejo sobre como bajar el colesterol o prevenir un accidente cardiovascular?. Pero la cosa no se queda ahí porque el osado publicador o creador de la “noticia” siempre añade la coletilla de “envíalo a 20 amigos para que…“.

.- God !!

El asunto ha pasado de preocupante a peligroso.
Digo que el asunto ha pasado de preocupante a peligroso porque al menos antes, el disparate (cuando lo era) lo publicaba una cadena televisión que no deja de ser una entidad en la que suele haber periodistas, redactores… y otras de gentes de cierta profesionalidad y dudosa neutralidad (los hay de todos los colores).

Pero es que en WA publican hasta los analfabetos y claro las ruedas de molino llegan a ser tan tremendas que pueden provocar -y provocan- el vómito.

No estoy en contra, ni mucho menos, de esta facilidad publicadora que ayuda a difundir y compartir el conocimiento, solo abogo por la educación selectora y por el hábito de constatar las fuentes antes de dar crédito y propalar indiscriminadamente cualquier publicación.

No sigas el consejo de Lope.

Aunque les guste no les renvíes basura.