No quiero ser periodisto / #tomksk

No quiero ser periodisto / #tomksk

30 mayo, 2018 0 Por Tomas

En mi ya larga carrera a través del verbo he tenido que lidiar con palabras y términos de uso poco  común como bonhomía, inmarcesible, limerancia, acendrado, serendípia,..

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Bonhomía, inmarcesible, limerancia, acendrado, serendípia,.. palabras tal vez algo raras, sí. Pero de un total academicismo. No quiero con esta puntualización sobre el academicismo negar validez a nuevas voces y conceptos lingüísticos tales como chatear, zum, almóndiga, otubre, güisqui,…

En mi decidida apuesta por la innovación he sido capaz de aceptar incluso bluyín para denominar los blue jeans o los tejanos de toda la vida.

Pero, portavoza !!

Portavoza y Miembra fueron las palabras que colmaron mi vaso y saturaron mi paciencia de género.

.- Por favor!.
.- ¿Señoras, hasta dónde quieren ustedAs llegar?.


Hace tiempo, cuando mi pasión por mejorar mi inglés estaba en modo alto (entonces aún no sabía que el idioma del mañana sería el mandarín) menos ir a una academia, hacía cualquier cosa por mejorar mi léxico y adquirir comprensión y soltura. Solía ver películas subtituladas, leer news en internet, socorrer a turistas con cara de despistados en las Ramblas de Barcelona,… aunque lo más productivo y lo que más me gustaba era ir a Pubs irlandeses a buscar conversación. Fué una bonita época en la que realmente mejoré mi inglés y tuve ocasión de conocer a gente muy diversa e interesante con el único denominador común de ser amables y angloparlantes. Recuerdo con una cierta nostalgía el desconcierto de Stephen, un irlandés muy aficionado a la paella y a la cebada fermentada, con el que aún mantengo una buena amistad. Stephen con cara de curiosidad y preocupación solía decirme:

.- Pero Thomas,… en español cómo se sabe si se dice un mesa o una mesa, el luna o la luna,…

Y es que naturalmente andaba perdido con la identificación del género de las cosas en español, que en inglés no existe: the table o the moon no aporta (en principio) ninguna información sobre el género de la mesa ni de la luna.
Eso plantea problemas poéticos como la posibilidad de que el Luna vaya a rondar a la Sol. Aunque en realidad algo del género de muchas cosas sí saben. Y si no, ved estos dos libros: Woman as ‘Moon’, Man as ‘Sun’ o este otro: “He Is the Sun, She Is the Moon”.

Pero bueno a lo que íbamos. Los anglosajones con toda su politeness y su refinement han tenido la sensatez o la suerte de no entrar en el siglo veintiuno con la absurda necesidad de practicar la igualdad gramatical de género. Necesidad que nos ha llevado a escuchar discursos de esta índole:

.- Señoras, señores…
.- Ante todo bienvenidas y bienvenidos.

.- Estoy satisfecha de veros hoy aquí, reunidos y reunidas a todas y todos los miembros y miembras de esta insigne Comunidad de la que soy portavoza, cómodamente sentados y sentadas en este magnífico auditorio dispuestas y dispuestos a participar…

.- Hoy tenemos tres insignes ponentes de profesiones muy distintas: un analisto financiero, un siquiatro y un periodisto…

No fuí yo solo. Me ayudó la adrenalina…

Me levanté de mi butaca de la primera fila y consultando mi móvil con cara de preocupación, como si me hubiera llegado un aviso urgente de que requerían mi presencia en otro lugar, salí del auditorio conteniendo los diablos que bullían en mi interior.

La verdad, me encuentro muy cómodo siendo periodista.

.- No!.

Decididamente, no quiero ser periodisto.

Tal vez hice mal, pero…

No creen ustedas y ustedes que tengo algo de razón?